“…Querétaro es una de los estados que se posiciona entre los primeros lugares de divorcios a nivel nacional…” Es así como, con una breve introducción de la situación que se vive en la ciudad de Querétaro, se da comienzo a la obra escrita por Gerardo Pacheco bajo la dirección de Verónica Mayor, “Hasta que el matrimonio nos separe”.
Es una comedia muy entretenida donde se abordan diversos temas que son los principales motivos para ocasionar un divorcio. Cuenta con tres actos donde participan cinco actores que cambian de personaje constantemente.
En el primer acto, el escenario principal es una sala donde están reunidas dos parejas - entre ellas una de ñoños- y otro personaje soltero. En esta reunión cada uno platica sus experiencias en el matrimonio, cada sexo defiende su posición ante la relación culpando al contrario de los problemas que entre ellos puedan ocurrir. Es muy entretenido este acto, ya que llevan a escena diversos “chistes de género”, que hacen soltar enseguida una carcajada al público.
Finalmente, después de discutir los personajes sus posiciones ante la relación, los ñoños deciden divorciarse haciendo los votos que normalmente se utilizan para contraer matrimonio (“...Prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida...”), pero en esta ocasión, se prometen todo lo contrario, y termina la novia aventando el ramo al público, casualmente a una pareja.
Se da un pequeño descanso y se prosiguen los siguientes dos actos.
En el siguiente acto, nos muestra diversas situaciones de una pareja de amigos, donde él, no quiere ser solo su amigo, sino más que eso. Y es verdad como el público se identifica, que no queda más que reír.
Y por último, el tercer acto, el escenario es una cantina, donde la historia gira entorno a un cantinero “gay” que llega a trabajar y creé que el patrón es de su misma condición porque le propuso una cita. Pero lo que el nuevo cantinero no sabe es que la cita no es con el patrón, sino con Rosita, una trabajadora del mismo lugar. Y en esta situación, se arma tremendo enredo que, el patrón, quien era todo un macho, termina confundido y se termina quedando con el cantinero.
Es curioso que el titulo de la obra sea “hasta que el matrimonio nos separe”, ya que en realidad, el primer acto es el único que se enfoca en el. Es un espejo de los matrimonios, de lo que viven y de los cambios que hay desde cuando son novios hasta que llegan al divorcio. Las parejas que asisten, se burlan de si mismos.
Los otros dos actos, aunque no se relacione al cien con el titulo, nos muestran cómo es que se van generando las relaciones de pareja en nuestra sociedad.
Gerardo Pacheco y Verónica Mayor, también participan en escena.
Pertenecían anteriormente a “La casona del árbol”, pero al desintegrarte este, hicieron su propio grupo siguiendo la tradición del tipo de teatro: la comedia. Ahora están a cargo del grupo Algarabía Teatro, y se presentan en el teatro Sol y Luna. Ya han puesto en escena obras como “Una suerte de perros” (2009) que fue dirigida a publico infantil, además de otras comedias.
“Hasta que el matrimonio nos separe”, ha dado fin a su primera temporada en el teatro “Sol y Luna”, pero próximamente, arrancará otra temporada ahora en “El teatrito la carcajada”.
Esta comedia, muestra claramente las dos caras de la moneda: la situación que viven los hombres en la relación y como ven a la mujer, y viceversa.
Se puede llegar a comprender el por qué actúa de tal forma la pareja y qué es lo que piensa en realidad. A pesar de que se le da un tono cómico en escena, a los diversos problemas y situaciones, es la realidad que viven diversas parejas en nuestra sociedad día con día y que hacen que terminen en la mayoría de las ocasiones en divorcio.
Suena irónico pero,”... la principal causa del divorcio es el matrimonio…”
Es una comedia muy entretenida donde se abordan diversos temas que son los principales motivos para ocasionar un divorcio. Cuenta con tres actos donde participan cinco actores que cambian de personaje constantemente.
En el primer acto, el escenario principal es una sala donde están reunidas dos parejas - entre ellas una de ñoños- y otro personaje soltero. En esta reunión cada uno platica sus experiencias en el matrimonio, cada sexo defiende su posición ante la relación culpando al contrario de los problemas que entre ellos puedan ocurrir. Es muy entretenido este acto, ya que llevan a escena diversos “chistes de género”, que hacen soltar enseguida una carcajada al público.
Finalmente, después de discutir los personajes sus posiciones ante la relación, los ñoños deciden divorciarse haciendo los votos que normalmente se utilizan para contraer matrimonio (“...Prometo amarte y respetarte todos los días de mi vida...”), pero en esta ocasión, se prometen todo lo contrario, y termina la novia aventando el ramo al público, casualmente a una pareja.
Se da un pequeño descanso y se prosiguen los siguientes dos actos.
En el siguiente acto, nos muestra diversas situaciones de una pareja de amigos, donde él, no quiere ser solo su amigo, sino más que eso. Y es verdad como el público se identifica, que no queda más que reír.
Y por último, el tercer acto, el escenario es una cantina, donde la historia gira entorno a un cantinero “gay” que llega a trabajar y creé que el patrón es de su misma condición porque le propuso una cita. Pero lo que el nuevo cantinero no sabe es que la cita no es con el patrón, sino con Rosita, una trabajadora del mismo lugar. Y en esta situación, se arma tremendo enredo que, el patrón, quien era todo un macho, termina confundido y se termina quedando con el cantinero.
Es curioso que el titulo de la obra sea “hasta que el matrimonio nos separe”, ya que en realidad, el primer acto es el único que se enfoca en el. Es un espejo de los matrimonios, de lo que viven y de los cambios que hay desde cuando son novios hasta que llegan al divorcio. Las parejas que asisten, se burlan de si mismos.
Los otros dos actos, aunque no se relacione al cien con el titulo, nos muestran cómo es que se van generando las relaciones de pareja en nuestra sociedad.
Gerardo Pacheco y Verónica Mayor, también participan en escena.
Pertenecían anteriormente a “La casona del árbol”, pero al desintegrarte este, hicieron su propio grupo siguiendo la tradición del tipo de teatro: la comedia. Ahora están a cargo del grupo Algarabía Teatro, y se presentan en el teatro Sol y Luna. Ya han puesto en escena obras como “Una suerte de perros” (2009) que fue dirigida a publico infantil, además de otras comedias.
“Hasta que el matrimonio nos separe”, ha dado fin a su primera temporada en el teatro “Sol y Luna”, pero próximamente, arrancará otra temporada ahora en “El teatrito la carcajada”.
Esta comedia, muestra claramente las dos caras de la moneda: la situación que viven los hombres en la relación y como ven a la mujer, y viceversa.
Se puede llegar a comprender el por qué actúa de tal forma la pareja y qué es lo que piensa en realidad. A pesar de que se le da un tono cómico en escena, a los diversos problemas y situaciones, es la realidad que viven diversas parejas en nuestra sociedad día con día y que hacen que terminen en la mayoría de las ocasiones en divorcio.
Suena irónico pero,”... la principal causa del divorcio es el matrimonio…”

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